Tiwanaku y Lago Titicaca

Los rincones más espectaculares de Bolivia de primera mano


Publicado 13-04-2015



Mi viaje a Bolivia tuvo momentos indescriptibles, pero la visita a Tiwanaku y el lago de Titicaca guardan para mí un significado especial. El periplo, que comienza luego del arribo a la Paz y  constituye un programa de cuatro días perfectamente montado por la agencia Crillon Tours S.A.

 

Luego de arribar al aeropuerto internacional de La Paz, y de disfrutar de un magnífico paseo por la ciudad, donde es constatable la existencia de barrios indígenas, coloniales y contemporáneos. Acto seguido, se inicia el viaje a Tiwanaku, corazón arqueológico de la América pre-incaica. 

 

Desde mi llegada, quedé maravillada por el esplendor de la ciudad arqueológica, ubicada en el altiplano boliviano en la margen oriental del río Tiwanaku, a 15 kilómetros al sudeste del lago Titicaca. Me llamaron poderosamente la atención la arquitectura decorada con relieves y planos incisos colocados sobre estelas. La magnificencia de su cultura se refleja en su excelente obra cerámica con los famosos queros (vasos ceremoniales), los huaco-retratos (retrato tridimensional de un rostro humano en una vasija) así como los textiles y sobre todo en las construcciones arquitectónicas, muchas de las cuales poseen orientación astronómica

 

Destacan impresionantes estructuras: Kalasasaya, Templete Semisubterráneo, Kantatayita, Pirámide de Akapana, Pumapunku, Kerikala, y Putuni. El "Museo Regional de Tiahuanaco" exhibe parte de una importante colección obtenida del mismo sitio, apreciándose hermosas piezas de cerámica, líticas, metálicas, artefactos fabricados en hueso, restos humanos, etc. que fueron rescatados a través de diferentes excavaciones científicas en el área. Destaco lo bien organizado del itinerario, y la profesionalidad con que está organizada la visita.

 

Finalizada la visita a este importante centro patrimonial, iniciamos el traslado, de una hora y media, a Huatajata, la orilla más panorámica del lago Titicaca. Por el camino puede verse como en Bolivia la cultura indígena está latente en  el quehacer diario de sus pobladores. 

 

A nuestra llegada nos hospedamos en el hotel Inca Utama, y luego nos adentramos en el conocimiento de las tradiciones folclóricas, mediante la experiencia nocturna del “Mundo Místico de los Kallawayas”, curanderos ancestrales de Bolivia. El Kallawaya Tata Bendejo bendijo a todos los visitantes. Acto seguido, luego de la cena, visitamos el Observatorio Nativo Alajpacha, para aprender de la cosmovisión andina y observar las constelaciones del Sur.

 

De gran interés resultó la visita al Pequeño Museo del Altiplano en  Huatajata. Allí recomiendo disfrutar, por su carácter excepcional, del Eco-pueblo Raíces Andinas,  del Poblado Artesanal, de los iglús de barro y de las torres mortuorias de los Urus Chipayas.

 

Llegamos al embarcadero de Huatajata y tomamos el crucero en Aliscafo. Unos peculiares barcos rápidos que van por el lago.

 

Huatajata  - Estrecho de Tiquina - 25´

Estrecho de Tiquina - Isla del Sol - 1h

Copacabana - Isla del Sol - 25´

 

Solo el camino para llegar a las islas del Sol y de la Luna es un viaje en sí. Al cruzar el Estrecho de Tiquina, los guardacostas hacen su tradicional saludo con sirenas a todas las embarcaciones que están pidiendo permiso para cruzar. Vemos diferentes tipos de embarcaciones, las que transportan solo pasajeros y las que mueven a los vehículos. 

 

Nos dirigimos primeramente a Copacabana, la población en la rivera oeste más turística del lago en su parte boliviana.

 

Llena de cafés, pequeños restaurantes y vida autóctona alrededor de su parque central y su hermoso santuario de la Virgen Morena, es una buena parada para pasar un rato o alguna noche. Copacabana es un destino habitual para los vecinos peruanos hacer una escapada en días de puente. 

 

Cada domingo fuera de la iglesia, se hace una larga fila de coches, motos y todo tipo de vehículos, para que el párroco los bendiga en la nueva familia. 

  

Después de recorrer la isla y ver alguno de sus hospedajes, recomiendo el Hotel La Cúpulo, un pequeño hotel boutique en lo alto de una cuesta y desde donde hay una panorámica del Lago Titicaca difícil de igualar. Las Islas del Sol y la Luna, se ubican en el lado boliviano del Titicaca y adentrarse con calma en su vida cotidiana es un verdadero placer. Cada una de ellas guarda un peculiar encanto.

 

Al llegar a la Isla del Sol, entramos por el lado Oeste para visitar el Templo del Sol o también Templo Pilcocaina, uno de los sitios arqueológicos más importantes de la Isla del Sol. Significa el sitio "donde descansa el Ave". Los techos de construcción son de falsa bóveda y un elemento que destaca es la puerta principal, con su triple jamba que simboliza los principios éticos del Alma Llulla, Ama Sua, Ama Kella, ("no seas ladrón, no seas mentiroso y no seas flojo"); así también como la división del espacio andino en Alax Pacha, Aka Pacha y Manqha Pacha, que representa al mundo de arriba o celestial, el mundo de abajo donde habitan los espíritus malignos y el mundo en el que habitamos que sea conceptualiza como la Pachamama. Esta puerta se encuentra ubicada hacia el noreste con dirección al nevado Illampu, importante pico de la Cordillera Real, considerado "gran Achachila" o ancestro protector, con el fin de que el Inca puediese comunicarse con sus ancestros y dioses.

 

Al salir nos está esperando un burro muy simpático y una señora encantadora con su llama Juliana que nos llevará nuestro equipaje. Me hacen montarme en el burro y durante 40 minutos vamos camino a la Posada del Inca. El trayecto tiene unas vistas que difícilmente olvidaré. 

 

Llegamos y descansamos unos minutos, y nos dan un maravilloso té de coca para adaptarnos a la altura, aunque después de venir de las tierras del sur hasta casi los 5000 metros en los géiseres ya 3800 metros no es mucho. El almuerzo, fue maravilloso.

 

La tarde es libre para recorrer la isla a nuestro aire. Yo me fui sola hasta el punto más alto que es un mirador para ver el atardecer. Un poco de frío es nada, comparando con la experiencia de ver el sol cambiar la perspectiva de la isla minuto a minuto. 

 

Descansar a la noche después de caminatas, fue maravilloso. Al día siguiente el amanecer es otra experiencia muy bonita. Tenemos la mañana libre para adentrarnos en la vida cotidiana de esta isla y descubrir su flora, fauna y actividad diaria. 

 

A medio día nos espera un almuerzo en el restaurante arqueológico Uma Kollu. Al terminar dejamos la isla hasta una próxima oportunidad descendiendo por la Gran Escalinata del Inca y la Fuente Sagrada, cuyas aguas, cuenta la tradición, otorgan juventud y felicidad eterna. Nos encaminamos en aliscafo hasta la Isla de La Luna o Coati para visitar el Templo de las Vírgenes del Sol Iñak Uyu o casa de mujeres. Era conocido como el lugar de recogimiento de las escogidas vírgenes o ñustas, que eran guiadas por una anciana supervisora, llamada Mamacona que les instruía en el culto y les repartía el hilado y trabajo a elaborar. La construcción mantiene un patio central con techos de piedra, muros con puertas trapezoidales y accesos en forma de cruces escalonadas. El decorado interior y exterior incorpora hornacinas o nichos en el marco de una estructura edificada a base de piedras unidas sin cemento, mediante la técnica del almohadillado. 

 

Al terminar nuestra visita en la isla, regresamos a La Paz, ya es mi última noche antes de regresar a casa.

 

Bolivia es un país impresionante, no me he sentido insegura en ningún momento y creo que conserva la autenticidad de las culturas precolombinas aún en el siglo XXI con tanta globalización y tanta tecnología. El desarrollo no tiene que acabar necesariamente con las tradiciones de todo un pueblo. 



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